El 23 de abril se celebra el Día Mundial del Libro y del Derecho de Autor, una fecha que en Castilla-La Mancha se conmemora con actividades y campañas en bibliotecas, centros educativos, librerías e instituciones, con el objetivo de fomentar la lectura como herramienta esencial de formación, pensamiento crítico y ocio cultural.
Desde 1992, la Consejería de Educación, Cultura y Deportes impulsa esta celebración mediante una campaña anual de promoción del libro y la lectura en la Red de Bibliotecas Públicas de Castilla-La Mancha, acompañada de un cartel conmemorativo realizado por profesionales vinculados a la región.
También se elabora cada año un Manifiesto del Día del Libro, encargado a una persona autora o vinculada con Castilla-La Mancha, que destaca la importancia de la lectura y se difunde públicamente en actos y canales institucionales.
En 2026:
- Cartel es obra de Laura Yubero, artista de Guadalajara que combina creación artística y diseño, explorando la memoria y los vínculos entre lo personal y lo colectivo a través de técnicas como el bordado.
- Manifiesto a cargo del actor y barítono vinculado a Alcázar de San Juan, Emilio Gavira, reconocido por su trayectoria en cine, televisión y teatro, y por su compromiso con la inclusión:
Mi madre me enseñó a leer. Mi madre me dio la vida, las vidas, mil vidas. Hace mucho tiempo, en un lugar de la Mancha, en nuestra casa de Alcázar de San Juan, sobre una mesa camilla con un brasero de picón, mi madre me enseñó a leer; me dio las claves para desentrañar y encadenar esos pequeños símbolos que son las letras y de las letras… a las palabras, las frases… los libros. Mi madre me enseñó a leer libros que enseñan, instruyen, inspiran, calman, asustan, retan, deleitan, divierten, llaman, entretienen, enfadan, acompañan, nos consuelan. Mi madre me enseñó a leer libros que te hacen vivir, mirar, pensar, observar vidas y situaciones que probablemente no llegaré a vivir ni conocer y como decía nuestro paisano Miguel de Cervantes Saavedra: “El que lee mucho y anda mucho, ve mucho y sabe mucho.” Los mejores momentos en soledad y en compañía me los han dado y me los dan los libros. Ellos son como el alma de la casa. Muchas veces me preguntan: ¿no te aburres nunca? Yo contesto y pregunto: ¿con un libro? ¡Nunca! Mi madre me enseñó a leer las obras maestras, las muy buenas, las buenas, las malas y las muy malas; no hay libro tan malo que no tenga algo bueno, de un libro siempre se saca algo. Mi madre me enseñó a leer y a visitar las bibliotecas llenas de estanterías repletas de libros de mucha gente que te habla y te dice cosas al oído, a la mente, a la imaginación: Cervantes, Pessoa, Tirso, Lope, Tolstoi, Goethe, Lorca, Nieva, Vargas Llosa, María Moliner, Proust, Calderón, Machado, Valle-Inclán, Shakespeare, Pío Baroja, Molière, Conan Doyle, Ibáñez, Espronceda, Laforet, Saramago, Jorge Manrique, Mary Shelly, Villoro, Dante, Chéjov, Santa Teresa, Galdós, Dostoyevski, Unamuno, García Pavón, Tomeo, Platón, Lao-Tse…. Dios. Mi madre me enseñó a leer Divinas palabras, El amor de don Perlimplín con Belisa en su jardín, El sulfato atómico, Lisístrata, Pinocho, El burlador de Sevilla, El diablo mundo, la Gatomaquia, El conde de Montecristo, Los miserables, la Divina comedia, Las alegres comadres de Windsor, Pelo de tormenta, Blancanieves, La reina de las nieves, Tío Vania, Jerusalén liberada, El banquete, Plinio, El loco de los balcones, En busca del tiempo perdido, Las Moradas, Los misterios de la ópera, El Quijote, el Tao, Los Evangelios. Mi madre me enseñó a leer para ser libre, “porque la libertad es uno de los más preciosos dones que a los hombres dieron los cielos”; para ser críticos y criticar; para analizar y mejorar; para que no piensen por uno, porque el pensamiento y el conocimiento nos hace libres y esa libertad nos la dan los libros. Historia, poesía, teatro, matemáticas, recetas,biografías, novelas, cómics, leyendas, cuentos, música. Mi madre me enseñó a leer y quiero decir que comprendí que las pantallas y las redes tontifican, que es volverse tonto, perturbarse. Y que la lectura y los libros fortifican, dan vigor y fuerza y vida y liberan la mente, cambian la vida y nunca se agotan y hay que leer y releer. Un libro es como una medicina natural, estímulo para el cerebro y el espíritu. Así que llenemos las bibliotecas de esta nuestra maravillosa tierra que es Castilla-La Mancha. Dejemos las trincheras y las barricadas de las pantallas, gritemos y susurremos todos con fuerza... ¡A LOS LIBROS! Emilio Gavira