Contenido digital de temática local destacado en el mes de julio de 2026 por "Sabías que..."
La Fuente Agria es el corazón identitario de Puertollano. No se trata solo de un monumento monumental o arquitectónico, sino de un pilar de sociabilidad que conecta el pasado geológico del Campo de Calatrava con el día a día de sus vecinos.
El origen de esta surgencia hídrica está ligado íntimamente al vulcanismo atenuado de la comarca del Campo de Calatrava. Son aguas de naturaleza carbónica y ferruginosa que brotan con un borboteo natural (los conocidos "hervideros") debido a la liberación de dióxido de carbono.
En los siglos XIV - XVI existen indicios documentados desde el siglo XIV, y ya en la época de Felipe II se valoraba su uso. Inicialmente era una simple charca conocida como la "fuente aceda".
En el siglo XVII el doctor Alfonso Limón Montero le dio el espaldarazo definitivo a su fama sanitaria, pues, en su obra Espejo ilustrativo de las aguas medicinales de la España (1697) ensalzó las propiedades organolépticas de este manantial, considerándolo uno de los mejores del país. El agua comenzó a usarse no solo como remedio medicinal, sino cotidianamente para amasar el pan o cocer la carne.
En 1733 se levantó un primer templete de obra con dos caños: uno reservado estrictamente para los enfermos y otro para el público general. Ante la creciente afluencia y la necesidad de dignificar el espacio, en 1892 se proyectó un quiosco de hierro para proteger el recinto.
La fisonomía que hoy contemplamos en el céntrico Paseo de San Gregorio data de las reformas de 1910. Cuenta con una fábrica octogonal de cantería con escalinatas descendentes hacia el surtidor central. El quiosco metálico de fundición y roblonado evoca la estética de la arquitectura industrial y los quioscos de música de cambio de siglo. Está coronado por una cúpula bulbar y un busto del doctor Limón Montero, de cuya columna penden los tradicionales jarrillos de hojalata.
Hoy en día, la Fuente Agria sigue siendo el epicentro de la vida pública de Puertollano.
El valor histórico y arquitectónico de la fuente ha sido blindado institucionalmente. El espacio cuenta con la máxima protección patrimonial al haber sido declarado formalmente Bien de Interés Cultural (BIC) con la categoría de Monumento, además de estar catalogado como Lugar de Interés Geológico. Paralelamente, colectivos de estudio e investigación de Castilla-La Mancha reivindican de forma constante la protección de los ritos asociados a ella como patrimonio cultural inmaterial.
En el ámbito de la promoción exterior, el Ayuntamiento de Puertollano ha convertido el agua agria en su gran estandarte turístico. En citas de calado nacional como la Feria Internacional de Turismo (FITUR), la ciudad minera ha apostado por promocionar su origen volcánico y sus propiedades medicinales mediante recreaciones históricas (rememorando a ilustres usuarios de su antigua Casa de Baños, como el General Narváez), reviviendo aquella época de finales del siglo XIX y principios del XX en la que los anuncios del agua agria de Puertollano recorrían los tranvías de Madrid.
Lejos de ser un mero fósil turístico, la fuente mantiene viva su función social originaria. Diariamente es habitual ver a los puertollanenses acudir con sus botellas y garrafas a los caños de cabeza de león, aguardando pacientemente en animada charla mientras se llenan los recipientes, o deteniéndose un instante para beber directamente de los jarrillos, perpetuando un gesto que define el paladar de toda una comarca.
Imagen: Cultura castilla La Mancha